Más son los que han tenido que arrepentirse de hablar que de guardar silencio.
Una vez en la llanura, incluso el tigre se ve a merced de un perro.
Echa bien tus cuentas, para que después no te arrepientas.
Si lo de fuera se ve, lo de dentro se adivina.
Cuando las ranas críen pelos y los sapos orejas.
Quien promete amor eterno es porque desconoce los cuernos.
Si muere el cordero, con más razón el carnero.
Antes se llena el cuajo que el ojo.
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.
No hay mucho que no se acabe, ni poco que no alcance.
No hay que dejar escapar una oportunidad, que nunca va a presentares otra vez.
Hombre que no roba y gato ladrón, los dos cumplen su obligación.
Aunque tu mujer haya cometido cien faltas, no la golpees ni con una flor.
Mucho hijo puta con cara de conejo.
Se dice el pecado, pero no el pecador.
El que busca las escogidas, se queda con las raídas.
Lo que barato es hoy, puede ser caro mañana.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
A ninguno le hiede su mierda sino la ajena.
Al que teniendo cama duerme en el suelo, no hay que tenerle duelo.
El melón, calado, y el amigo, bien probado.
La bonanza amenaza borrasca
Nadie sabe, sino quien lo lastra, lo que semejante casa gasta.
El Abad de Compostela, que se comió el cocido y aún quiso la cazuela.
Invierno buen tiempo para el herrero, el panadero y el chocolatero.
No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
Se cogen más moscas con una cuchara de miel que con veinte varriles de vinagre
En tu casa, hasta el culo descansa.
Aurora rubia, o viento o lluvia.
Donde no hay cabeza, no hace falta sombrero.
El que presta, a pedir se atiene.
A tal casa, tal aldaba.
En prisión y enfermedad, se conoce la amistad.
El que trae , lleva.
El amor entra por los ojos.
Entre el si y el no de una mujer, no cabe ni la cabeza de un alfiler.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
Una copa a las once, son once a la una.
El sordo no oye, pero bien que compone.
Cierra la puerta del establo antes que te roben la vaca.
Aunque soy tosca, bien veo la mosca.
Ni todos los que estudian son letrados ni todos los que van a la guerra soldados.
Lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.
A quien mucho miente, le huye la gente.
Hoy por mí, mañana por ti.
A balazos de plata y bombas de oro, rindió la plaza el moro.
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
Cuanto más queremos a nuestros amigos menos los lisonjeamos. Cuanto menos los queremos más los lisonjeamos
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
Al mal segador la paja estorba.