Ni todos los que estudian son letrados ni todos los que van a la guerra soldados.
Por San Andrés, toma el puerco por los pies.
A balazos de plata y bombas de oro, rindió la plaza el moro.
Para nadar hay que tirarse al agua.
Un hermano es un hermano; una cuñada no es nada y si se muere el hermano, la parentela se acaba.
El que aconseja, no paga.
El sordo no oye, pero bien que compone.
Algo daría el ciego por tan siquiera ser tuerto.
De pronto, nadie es tonto; después quizá lo es.
Por numerosos que puedan ser los meandros del río, acabará por ir a parar al mar.
El que tiene buba, ése la estruja.
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
Más vale sudar que estornudar.
Que no me busquen porque me encuentran.
Abogado de ricos, mal de pobres.
No escupas contra el viento.
Salir junto con pegado.
La letra con sangre entra, y la labor con dolor.
Ausencia al más amigo, pronto lo pone en olvido.
Costurera mala, la hebra de a vara.
Con una rueda, no anda una carreta.
La sarna que no pica, a nadie mortifica.
Santo que no es visto no es adorado.
Hoy no se fía, mañana sí.
Agua de Agosto, azafrán, miel y mosto.
Cuanto más hacienda dejes, más esperada es tu muerte.
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
Espéjate para que veas cómo eres.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
Viejo que boda hace, "requiescat in pace".
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Ocio, ni para descansar.
Variante: Sol madrugador y cura callejero, ni puede ser buen cura ni el sol duradero.
Para muerte repentina, mezclar trago y gasolina.
No te deseo suerte porque esto no es lotería, el que sabe sabe y el que no, que Dios lo bendiga.
Dios castiga sin dar voces.
Ni de mujer de otro, ni coces de potro.
Cazador con levita, quita, quita.
Parece mejor un asno que un caballo enalbardado.
Encontrar demasiados defectos significa diluir una amistad
Más vale hombre feo con buen arreo, que mozo bonito y sin un pito.
Ajada tenemos, a San Pedro recemos.
De árbol enfermizo no esperes fruto rollizo.
A nadie le duele la cabeza cuando consuela a otro.
La que no pone seso en la olla, no lo tiene en la toca.
Vino y mujeres, dan más pesares que placeres.
Pasar por alto el gran saco de los defectos propios y censurar el saquito de los defectos de otro.
A buen señor, buena demanda.
Del mismo santo, siempre oirás los mismos milagros.
El amor, unas veces soñador y otras volador.