En los juegos de azar, la suerte es no jugar.
Para librar a vuestros hijos de esos vicios y calamidades haced que desde niños se den a la virtud y trabajos.
En la desgracia habita la felicidad y en la felicidad se oculta la desgracia.
Quien se levanta tarde, estará corriendo todo el día.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
Faldas largas, algo ocultan.
Aunque te veas en alto, no te empines, porque es condición de ruines.
El abismo lleva al abismo
Amor de lejos contentos los cuatro.
Lo de buena contextura, cuesta caro, luce y dura.
Frutos y amores, los primeros son los mejores.
Tiempo pasado siempre es deseado.
Malo es no podar pero peor es desmochar.
A los amigos, el culo; a los enemigos, por el culo; y a los indiferentes, la legislación vigente.
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
Blanco y mojado, sopas de leche.
Récele a la Virgen, pero siga remando.
La caza y los negocios quieren porfía.
El que se quemo con leche hasta las cuajadas sopla.
Después de vendimiar siempre sobran cestos.
No hay sustituto para la experiencia.
Cada año, calzones de paño.
Nadie busca ruido con su dinero.
No metas a tu casa a quien te sacara de ella.
La muerte y el amor, enamorados son.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
Los frailes comienzan por donde los otros acaban y cesan.
El hombre que permanece en pie hace también el trabajo del hombre sentado
El avariento nunca está contento.
Hijo malo, más vale doliente que sano.
Cada palo que aguante su vela.
La esposa, siempre parca, no debe serlo con el marido
Si todos tirásemos en la misma dirección, el mundo volcaría.
El harto no se acuerda del ayuno.
Los ajos en Navidad, ni ácidos sin por sembrar.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
Una mano y un pie no aplauden juntos.
Alquimista certero, del hierro pensó hacer oro e hizo del oro hierro.
Jugar al abejón con alguien.
Mal se tapa el gato con la cola.
Hermano mayor padre menor.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
No importa cuantas veces hayas caído, lo importante es cuantas te puedas levantar.
El asno no quiere espuela, sino vara con aguijón que le duela.
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.
Las tormentas de San Juan quitan vino y no dan pan.
Cinco no son montón, pero siete ya lo son.
Malo es que se diga que Juan se ha muerto; si no se ha muerto, es que está muy malo.
La zorra solo una vez en el lazo se toma.
La pereza es la madre de la pobreza.