El elefante muerto deja sus colmillos; el tigre, su piel; y el hombre, su nombre
Cuando llueve en Agosto, llueve miel y llueve mosto.
Nadie sabe lo que vale un duro, hasta que no lo pide con apuro.
Aún no asamos y ya pringamos.
Cura flaco y marido barrigón, ninguno cumple su función.
El brazo a trabajar, la cabeza a gobernar.
Vino de viñas viejas, qué bien te tomo y qué mal me dejas.
El que todo lo quiere vender, presto quiere acabar.
Al perro y al gato no les pongas en el mismo plato.
No hay tiro, voló el pato.
Durará o no durará, pero lo que es hacerlo, hecho está.
Ni mejor porque el concejo lo pide, ni peor porque lo olvide.
O Cesar, o mierda.
La lengua, aunque no tiene huesos los quiebra.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
Cada uno en su casa es rey, pero su mujer hace la ley.
¿Qué mayor desconsuelo que mucho peine y poco pelo?.
Gato enfadado, araña hasta con el rabo.
Variante: En casa del ahorcado no se ha de nombrar la soga.
Sin trabajo no hay recompensa.
El ahorro anda pasito a pasito, pero llega lejitos.
La puta de Toro y la trucha del Duero.
Un Julio anormal seca todo manantial.
El mejor de todos los hombres es el que le gusta a todas las mujeres.
Para todos hay un cementerio.
Hermosura sin talento, gallardía de jumento.
Jurar como carretero.
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
Amigo traidorcillo, más hiere que un cuchillo.
Amigo, mientras te lo digo, que una hora después, otra cosa es.
El agua para un susto y el vino para un gusto.
A la mujer fea, el oro la hermosea.
Nunca viene una desgracia sola.
Entre suegra y cuñado, sale el nieto abogado.
Quien lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.
El amor del cobarde hace hombre para alarde.
De la mujer el primer consejo, que el segundo no lo quiero.
El que paga intereses es el burro que jala la carreta de quien le presto.
Nadie se alabe hasta que acabe.
Pan con vino no emborracha, pero alegra a la muchacha.
Entender por donde entienden los gigantones de Burgos.
La mujer y la sardina ha de ser pequeñina.
Cantar bien es de pocos, cantar mal es de locos.
Desvestir un santo para vestir otro.
El que quiere mentir, alarga los testigos.
El que busca halla, y a veces, lo que no pensaba.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Fuerza sin maña no vale una castaña.
Cuando al soldado le hablan de usted, o lo han jodido o lo quieren joder.