Mi mama me manda a mi y yo mando a mis hermanitos.
Borrón y cuenta nueva.
Aseada aunque sea jorobada.
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
Enchufa el ASKAR. (Radio de principios de los 60, para enterarse, más o menos de lo que pasa por el planeta).
La sed del corazón no se apaga con una gota de agua
Amigos, oro y vino viejo son buenos para todo
El trabajo mata al asno, pero no mata al amo.
Cuando la alegría a la sala llega, el pesar esta subiendo las escaleras.
Aún queda el rabo por desollar.
Según es el dinero, es el meneo.
Al barrigón, no le vale faja.
Como el gazapo, que huyendo del perro dio en el lazo.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Dicen que es malo llegar a viejo, pero es peor no llegar a serlo.
A nadie le huelen sus peos ni sus hijos les parecen feos.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
No hay largo que no se incline, ni enano que no se empine.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
Quede al revés o al derecho, lo que se hizo ya está hecho.
En cosas de su provecho, hasta el más tonto es cuerdo.
Si das una gota recibirás a cambio una fuente.
Edificar sobre arena no es buena labor.
Ave vieja, no está segura en jaula nueva.
Muchos son los llamadas y pocos los escogidos.
Reino dividido, reino perdido.
El perezoso considera suerte el éxito del trabajador.
Toda la noche registrando cucharales y al final no tenía ni dos reales.
El que mata el marrano temprano, pasa buen invierno pero mal verano.
Donde hay gana, hay maña.
Mientras está la pelota en el tejado, el juego no está ganado.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
Araña muerta, visita cierta.
El que no te conozca, que te compre.
Dar un cuarto al pregonero.
Sobre la cola del león no se sienta nadie.
Cabra en un sembrado, peor que un nublado.
Todos son unos, muertos y difuntos.
Si haces planes para un año, planta arroz. Si haces planes para diez años, planta árboles. Si haces planes proyectando una vida entera, educa a las personas.
El buen vino, venta trae consigo.
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
Tu mujer te pedirá disculpas cuando la luna se caiga.
Son muchos los hijos del muerto.
Estáse la vieja muriendo y está aprendiendo.
El hambre viene sola, pero no se va sola.
El que manda, manda.
No hay palabra mal dicha si no fuese mal entendida.
Cuando seas padre comerás huevos, mientras seas hijo como cuernos.
Solo se cumplen los sueños de los que los tienen.