Con pelito... no hay delito.
Desde torre o azotea, bien se otea.
El amor de carnaval muere en la cuaresma
Es triste no tener amigos, triste que los hijos pasen penurias, triste no poseer más que un sombrero; pero más triste es no tener nada bueno ni malo.
Centavito a centavito va llenándose el cochinito.
El que calla, otorga.
Lo mal vendido hace perder lo bien adquirido.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
El cura de la aldea, por él venga lo que desea: que mucha gente se muera.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
Ningún burro tropieza dos veces en la misma piedra.
Mal de muchos, epidemia.
Buen amigo es el dinero.
Se llevarán bien la suegra y la nuera, cuando el burro suba la escalera.
Un lago se forma gota a gota.
Ni se muere el padre ni cenamos.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
Cólera de amantes resurgir del amor
En un altar deteriorado no se prenden velas.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
Lo nuevo guarda lo viejo.
El que es perico donde quiera es verde y el que es pendejo donde quiera pierde.
El allegar no es por mucho madrugar, sino por mucho trabajar y poco gastar.
Al amigo y al caballo no apretallo.
La venganza es un plato para tomar frío.
Donde ruge el tigre no rebuzna burro.
Pan, vino y carne, crían buena sangre.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada
En Febrero busca la sombra el perro.
Donde pone el ojo, pone la bala.
Un cobarde piensa que vivirá para siempre si evita a sus enemigos; pero ningún hombre escapa a la vejez, incluso si sobrevive a las lanzas.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
Cantad al asno y soltará viento.
Los perros pequeños son lo que más ruido hacen.
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.
El que come queso sin pelar, come mierda sin cesar.
El papel que se rompa él.
Quien tiene alforjas y asno, cuando quiere va al mercado.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
Cuando nos encontramos con la felicidad, no lleva nunca la ropa que habíamos imaginado
A la feria muchos van a ver y no a comprar.
A la mujer barbuda, de lejos se le saluda, con dos piedras mejor que con una.
Saben cómo ejecutar, pero no saben cómo ocultar.
Reloj y campana, muerto mañana.
Saber demasiado es envejecer prematuramente.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Dale con que la abuela fuma.