Las buenas fuentes se conocen en las grandes sequías; los buenos amigos, en las épocas desgraciadas.
Lo estancado se pudre.
Los vicios no necesitan maestro.
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
Quien no tiene quiere más.
Se cree el bizco rey entre los ciegos.
A tres azadonadas, sacar agua.
Los puñales y las lanzas no son tan afilados como las palabras.
A Seguro se lo llevaron preso
No bebas agua; que te emplazarán los bueyes.
Si no sabes sonreír, no pongas tienda. (Confucio).
Veinte con sesenta, o sepultura o cornamenta.
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
La belleza passa, la sabiduría permanece.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
Ni el trigo es mío, ni es mía la cibera, conque así, muela el que quisiera.
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
El perro viejo no ladra sin razón.
El que se fue y regreso, su nido ocupado hallo.
Por los reyes lo conocen los bueyes.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
Felicidad de hoy, dolor de mañana
Comer uva y cagar racimo.
Aun si el camino es conocido, pregunta.
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
Dios repudia al que falsea las palabras; su gran abominación es el pendenciero de vientre.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
Mejor es el pan cuando el corazón está dichoso, que riquezas con pesadumbre.
El perro le manda al gato, y el gato a su cola.
La vida es un deber a cumplir
Ama como el lobo ama a la oveja
Ramos mojados, ésos mejorados.
Por Todos los Santos, los trigos sembrados y todos los frutos en casa encerrados.
Es de sabios cambiar de mujer.
Quien empiece el juego que siga con él
Quien con hambre se acuesta, con pan sueña.
Si hay miseria, que no se note
Adonde halló un panal, vuelve el oso a husmear.
Pájaro que comió, pájaro que voló.
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
No te guíes por mi apariencia, soy más ingenuo de lo que parezco.
Llenar el tarro.
Indio muerto no tira flecha.
En casa del pobre, ni vino ni odre.
Como el asno, tocaste la flauta por casualidad.