Desee bien, sea bueno.
Septiembre sereno, ni malo ni bueno.
Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
Puso un circo, y le crecieron los enanos.
Alabanza propia, mentira clara.
Juego y bebida, casa perdida.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
Mal ajeno, no cura mi duelo.
Río cruzado, santo olvidado.
El viento que el marinero quiere no sopla siempre.
Pan de ayer carne de hoy y vino de antaño, salud para todo el año.
Fiado has, tu pagarás.
Búho que come, o muere.
Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
Tres simples zapateros hacen un sabio Zhuge Liang.
Ovejas bobas, donde va una, van todas.
Después del crepúsculo, los gusanos de luz piensan: ¡nosotros hemos iluminado el mundo!.
Si un negocio te abruma por el principio, comiénzalo por el fin.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
Como pecas, pagas.
Oir cantar el gallo y no saber en que gallinero.
Zurrón de mendigo, nunca bien henchido.
El que va a la bodega por beber se le cuenta y el que no bebe, bobo va y bobo viene.
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
Al descalabrado nunca le falta un trapo, que roto, que sano.
El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua.
Cuando pitos, flautas; cuando flautas, pitos.
Amor y viento, uno se va y vienen ciento.
Al mal año, tarria de seda.
Si bien canta el abad, no le va en zaga el monacillo.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
Juglar que mucho canta, poco yanta.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
Es mucha la totuma para tan poca agua
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
Joven es quien está sano aunque tenga ochenta años, y viejo doliente, aunque tenga veinte.
Malos reyes, muchas leyes.
Arreboles al oriente, agua amaneciente.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
El cazador busca la pieza, la pieza no busca al cazador.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
El pato que quiere pasar por cóndor termina siendo ganso.
Más exitado que Joaquito en la marcha del orgullo gay.
Nadie remienda un vestido viejo, con un pedazo de vestido nuevo.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
No te enamores hasta el punto de no saber cuándo llueve
Lo que siembras cosechas.
La tierra no tiene sed de la sangre de los soldados, sino del sudor de los hombres.