Los dioses han hecho las manos de los hombres para que den limosna
Malo si izan, y malo, si no izan.
Hasta que llegue Navidad, no eches manos a podar.
Caballo que tiene que ir a la guerra, no muere en el vientre de la yegua.
Venga la alabanza que recibes de otra boca y nunca de la tuya
Palabras vacías no llenan un estómago vacío.
Cabeza vana no cría canas.
Luego que has soltado una palabra, ésta te domina; pero mientras no la has soltado eres un domador.
En el amor y la guerra, todo hueco es trinchera.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Enero desaloja las camas
Una vez terminado el juego el rey y el peón vuelven a la misma caja.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
Oración de ciegos, mal rezada y peor pagada.
Donde va el mar, que vayan las arenas.
Se queja más que la llorona.
La hierba no crece en el camino que une las casas de los amigos.
A comida de olido, pago de sonido.
Más fea que un carro por debajo.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
Cien gallinas en un corral cada una dice un cantar.
Hay que dejar ir al mundo como va
Más ordinario que un moco en una corbata.
Amar a quien no se ama es fatigar el corazón.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
Lo barato, sale caro.
El que se alegra del mal del vecino, el suyo le viene de camino.
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
Jilgueros y ruiseñores, bonísimos cantores.
Amor de lejos, felices los cuatro
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
No aceptes soborno del poderoso ni oprimas al desheredado.
Nadie aprende por cabeza ajena.
El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
A los largos sentimientos, largas consecuencias.
A nadie le hace mal el vino si se bebe con tino.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
El cangrejo de río está del lado del cangrejo de mar.
Los frailes en jubón, hombres son.
Músico pagado, contento pero desafinado.
El mirón, ¡chitón!.
Arregostóse la vieja a los berros; no dejó verdes ni secos.
Entre pitos y flautas.
Arrieros somos y en el camino andamos.