No hay que buscar al ahogado rió arriba.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.
Ponerse la tapa en la cabeza
El joven conoce las reglas pero el viejo las excepciones.
¿Por qué nos quejamos de que un árbol salga torcido cuando, en nuestras calles hay personas torcidas?
La ambición mató al ratón.
Septiembre muy mojado, mucho mosto pero aguado.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.
Nunca te apures para que dures.
A bestia loca, recuero modorro.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Por Navidad en casa y cerca de la brasa.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
El ojo del amo engorda el ganado.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
Más vale tarde que nunca.
Hasta los animales cuidan sus crías.
Arriba, siempre arriba, hasta las estrellas
Disparar otra flecha para encontrar la anterior
Ya has contado las hazañas de tus abuelos; cuenta ahora las tuyas, y nos reiremos.
Quien no se arriesga no cruza el río
Heladas de enero, nieves de febrero, llovizna de marzo; lluvias de abril; aires de mayo, sacan hermoso el año.
Nos aburrimos porque nos divertimos demasiado
Caballo viejo no aprende trote nuevo.
La monotonía genera aburrimiento
Debo, no niego; pago, no tengo.
Amor y muerte, nada más fuerte.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
El amor mueve montaña.
Los borrachos y los niños siempre dicen la verdad.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
Lluvia y nieve por enero, son anuncios lisonjeros.
La mujer lunarosa, de suyo es hermosa.
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
La alegría da miedo
La sierra, con nieve es buena.
Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
Quien roba una vez, roba diez.
Buscarle la quinta pata al gato.
Ama, perdona y olvida.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
El vendedor de habas siempre dice que cuecen bien.
Es de bien nacido ser agradecido
A ponerse las alpargatas que lo que viene es joropo.
Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría.
No hay refrán que no sea verdadero.
El luto de la abuela, corre que vuela, y el del abuelo, lo que dura el duelo.