Al pan, pan. Al vino, vino.
No tienes dedos para el piano
Quien quita lo que da, al infierno va.
El dolor del viudo es corto pero agudo
Riña de amantes, agua referescante.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
Muchas hormigas matan un camello.
Noviembre caliente, mayo helado.
En Diciembre, se hielan las cañas y se asan las castañas.
Si te he visto no me acuerdo.
Vino añejo, pimienta y ajos, te llevan directo a los refajos.
Encontrar al perro en la olla
Un asno siempre da las gracias con una coz.
En Septiembre, el que no tenga ropa que tiemble.
Quien de joven come sardinas, de viejo caga las espinas.
La gente joven dice lo que hace, la gente vieja dice lo que hizo, y los tontos lo que les gustaría hacer.
Quien tiene arte va por todas partes.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Murmura la vecina de la casa ajena, y no murmura de la suya que se le quema.
El agua tiene babosas.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
El que de joven corre, de viejo trota.
Al perro flaco no le faltan pulgas.
Moza casada con un viejo, mal parejo; mozo casado con una vieja, mala pareja.
El ladrón empieza robando un alfiler y llega a robar un imperio
El jorobado no ve su joroba
Pídeles consejos a los viejos y a los jóvenes, pero sigue tu propio sentido común.
Un abuelo es como un caballo salvaje que ha sido entrenado por su hijo para que lo cabalgue su nieto.
Ningún Gitano para el andar de su carreta cuando algo se cae de ésta para recogerlo.
Más peligroso que chocolate crudo.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
Cualquier ciudad es mi pueblo.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Para disfrutar hay que empezar por olvidar
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
La barca pasa, la orilla queda
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Amar es tiempo perdido si no se es correspondido.
Indio comido indio ido.
El mal entra a brazadas y sale a pulgaradas.
Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.
Me gustaría hacer todo lo que hizo el muerto, menos morirme.
Te va a atropellar un carrito de helados.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
A amor y fortuna, resistencia ninguna.
El camino de la selva no es largo cuando amas a la persona que vas a visitar.
El gato y el ratón nunca son de la misma opinión.
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.