No hay refrán que no sea verdadero.
Si tienes alubias, garbanzos o lentejas? ¿de qué te quejas?
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
En otoño la mano al moño.
Fantasmas y fantoches, a troche y moche.
Diez años la seguía y ella no lo sabía.
Las penas de amor las quita el licor
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
En otoño, pan de ayer, vino de antaño y caldito a diario.
Freír todo el arenque para comer las huevas
La humanidad se divide en tres clases: los inamovibles, los móviles y los que se mueven.
Cuando el gato se va, los ratones dirigen el kolo.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
A misa temprano nunca va el amo.
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
El que sabe sabe y el que no es jefe
No da un tajo ni en defensa propia.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
La fantasía es la droga de la mente
Mejor pájaro libre que rey cautivo.
Va la moza al río, calla lo suyo y cuenta lo de su vecino.
Quien sabe, sabe.
A canto de sirenas oídos de pescadores.
Del árbol del silencio pende el fruto de la seguridad.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
Las palabras se las lleva el viento, hasta que te las recuerdan por cientos.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
Aceite y romero frito, bálsamo bendito.
A la mujer feliz, la vida le ha de sonreír.
Lobos de la misma camada.
Casado por amores, casado con dolores.
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
Amor que del alma nace, al pie de la tumba muere.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Enero mes de frío, nieve y puchero.
Zorras y alcahuetas, todas son tretas.
Abejas sin comida, colmenas perdidas.
Criados, enemigos pagados.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
A las mujeres bonitas y a los caballos buenos los echan a perder los pendejos.
A manos frías, corazón ardiente.
Si quieres que te vengan a ver ten la casa sin barrer
Flores pintadas, no huelen a nada.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
O te aclimatas, o te aclimueres.