Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.
De tal jarro, tal tepalcate.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
Reniego del amigo que cubre con las alas y muerde con el pico.
No es quejido, sino que jode.
El que depende de la mesa de otro, con frecuencia cena tarde.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
El carbón que ha sido lumbre, con facilidad se enciende.
Donde no alcanza el viejo, alcanza el tejo.
Más vale sardina en plato, que una sirena en retrato.
Como tordo viejo en campanario, que de campanadas no hace caso.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
El camino hacia el cielo pasa por una tetera.
Si la cobija es corta, aprende a doblarte.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
Que la haga el que la deshizo.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
Quién dice la verdad nunca se equivoca.
El árbol no niega su sombra ni al leñador.
Solo hazlo y terminará el pánico.
La soga, tras el caldero.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
Presto rico, presto pobre.
Si ves las estrellas brillar, sal marinero a la mar.
Acaso nuevo, consejero nuevo.
Resbalada no es caída, pero es cosa parecida.
Uso tu propia lanza contra tu propio escudo.
Necesidad disimulada es necesidad doblada.
Pan y vino y carne, a secas.
Para morir siempre es muy pronto, para amar nunca es tarde.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
El de sabio corazón acata las órdenes, pero el necio y rezongón va camino al desastre.
Buscar mendrugo en perrera, vana quimera.
Grano a grano, se llena el granero.
Colgar los guayos.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
Rebuznos de asno no llegan al cielo.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
Arandino, borracho fino.
Revuelto el trigo con la cebada, no vale nada.
Variante: El perro viejo, si ladra, da consejo.
La mentira es justa cuando, por hacer bien, la verdad se oculta.
Quien castiga con ira, más se venga que castiga.
Al que da y quita le sale una jorobita.
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
Cuando Febrero no febrerea, Marzo marcea.