Gente parada, malos pensamientos.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
El que llora su mal, no lo remedia
A los quince, los que quise; a los veinte, con el que diga la gente; a los treinta, el primero que se presenta.
Gota a gota se forma el río.
Un hombre es juzgado cuanto a su trabajo.
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
Después del crepúsculo, los gusanos de luz piensan: ¡nosotros hemos iluminado el mundo!.
Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
Suegra, ni de caramelo.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
Antes de acabar, nadie se debe alabar.
El mosquito de uno es el camello de otro.
Hablar poco y mal, es mucho hablar.
Este dicho lo dijo Valentín y ni cuenta me di.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
El hombre que conoce todo lo que la humanidad ha creído, ¿cómo es posible que siga creyendo?
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
Haga lo que yo mando, no lo que yo hago.
La religión está en el corazón, La religión es la poesía del corazón
Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo
Sopa en vino no emborracha, pero agacha.
Por Santa Lucía, mengua la noche y crece el día, y hasta Navidad en su ser está.
Zapatero remendón, suela vieja y almidón.
Cuando el vino entra, echa el secreto afuera.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
Pensabas que eras melón y te volviste calabaza.
Echar confites a un cochino, es desatino.
De aquellas chanzas vienen estas danzas.
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
Músico pagado, contento pero desafinado.
Un amor reciente es como el vino nuevo que tiene que madurar para ser bueno
Para enseñar a los demás, primero has de hacer tú algo muy duro: has de enderezarte a ti mismo.
No es lo mismo los palos de la reja que los pelos de la raja.
Le quieren enseñar al padrecito a rezar el Padre Nuestro.
El ladrón no roba jamás una campana.
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.
A barco viejo, bordingas nuevas.
Si iniciaste el camino por voluntad propia mil ri parecen uno solo. (El ri es una unidad de medida de longitud japonesa)
Este come cuando hay, caga por chirolas, camisa a medio lomo, pantalón a las rodillas.....
El trabajo del pensamiento se parece a la perforación de un pozo: el agua es turbia al principio, más luego se clarifica.
Este afán renovador, cambia malo por peor.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
La Luna no es pan de horno
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.