Necio que sabe latín, doble rocín.
Mi cerebro es tan grande que a veces se me escurre por la nariz.
Hasta el peor papel tiene necesidad de ser bien interpretado.
El vino es un traidor: primero es amigo y después, enemigo.
Fray Modesto nunca fue prior.
Un regalo tan insignificante como una pluma de ganso enviada desde lejos tiene mucho sentido.
Saber uno los bueyes con que ara.
La fantasía es el reposo del alma
La gota que derramó el vaso de agua.
Quien no arde en llamas no inflama
Se vuelve amargo el vino si no se tiene con quien brindar.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
La paciencia es agria, pero tiene una fruta dulce.
A los años mil, vuelve la liebre a su cubil.
La mentira dura hasta que la verdad florece.
Cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades.
La edad de oro nunca es la presente.
De ahora en adelante yo sere mi propio comandante. (Frase ingenua dicha por los "abuelos" al acabar la mili).
Fruta mala, pero ajena, ¡oh, qué buena!.
Solo ves el árbol y no el bosque.
La blanda respuesta la ira quiebra, la dura la despierta.
La verdad al censurado, siempre causa desagrado.
Promesa de enamorado, promesas de marinero
Mira a tu suegra, así será tu mujer de vieja.
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
Variante: Bueno, si breve, dos veces bueno.
Cuando el tiempo se muda, la bestia estornuda.
Al endeble todos se le atreven.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
Esto es pan para tu matate.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
Pan a hartura y vino a mesura.
La flecha que indica el camino y el sendero que conduce a la cumbre se llama acción
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
Un mar calmo no hace buenos marineros.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
Se habla de buenas acciones sin llevarlas a cabo y se hacen buenas acciones sin hablar de ellas
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
Antes de criticar a alguien asegúrate de que no tengas tú la nariz tapada de tsampa.
No basta con que yo triunfe. Los demás deben fracasar
Fue por lana el avispado, pero volvió trasquilado.
Las buenas fuentes se conocen en las grandes sequías; los buenos amigos, en las épocas desgraciadas.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
El que fía, o pierde o porfía.
Alaba solo a Dios, critícate sólo a ti mismo.
Gozo que no se comunica, se achica.