Tras de corneados ? Apaleados.
Cuando no sepas que hacer, un refrán te lo puede resolver.
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
Antes de los años mil, otros mandarán la tierra.
Casa vieja todo es goteras.
Ama, perdona y olvida.
Cada día tiene su refrán y su afán.
De casi no muere nadie.
Que no te den gato, por liebre.
Si te queda el saco.
Me lo contó un pajarito
Quien quita lo que da, al infierno va.
Quien no estudia cuando es joven, lamentara cuando sea viejo el tiempo perdido.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
Perdiendo aprendí; más vale lo que aprendí que lo que perdí.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
Escoba nueva, barre bien.
A pan duro, diente agudo.
A buen amigo buen abrigo.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
Poco a poco se anda lejos.
Donde no hay harina todo es mohína.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
No hay más sordo, que quien no quiere oir.
La mancha de mora con mora verde se quita. Refran español.
La práctica hace al maestro.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
Si el trabajo enorgullece, recuerda que el orgullo es pecado.
Recordar es desandar, y lo que antes se vivió, volverlo a contemplar.
El que la hace, la paga.
Ni primavera sin golondrina, ni alacena sin harina.
No sufras por calenturas ajenas.
Digo y redigo que la breva no es higo.
Santo Tomás, una y no más.
No da un tajo ni en defensa propia.
En septiembre cosecha y no siembres.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Freídle un huevo, que dos merece.
El hábito no hace al monje.
La hermosura, revuelta, mas la fea, ni compuesta.
O todos hijos de Dios o todos hijos del diablo.
Esta lloviendo sobremojado
Más discurre un hambriento que cien letrados.
Si Dios cierra una puerta, abre mil otras.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
Joven intrépido no deja memoria.
No ser escaparate de nadie.
Por Navidad, los ciegos lo notarán. Por Reyes, los bueyes.
Otoño presente, invierno en la acera de enfrente.