En el camino se enderezan las cargas.
No hay refrán que no sea verdadero.
A chica boca, chica sopa.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
Amores nuevos olvidan los viejos.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
Emborrachar la perdíz
Amor forastero, amor pasajero.
No hay primera sin segunda
Contigo, pan y cebolla.
Año hortelano, más paja que grano.
Los refranes antiguos, evangelios chicos.
El que no mira, suspira.
Por Navidad, sol, por Pascua, carbón.
Como chancho en misa.
Al pan se arrima el perro.
Hierba mala nunca muere.
Beso, queso y vino espeso.
No solo de pan vive el hombre.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
Refranes y consejos todos son buenos.
A confesión de parte relevo de prueba.
Por Navidad en casa y cerca de la brasa.
No hay caracol que no tenga vuelta.
Digas lo que digas, siempre dirán que dijiste, que no dijiste nada
Ya saliste con el chancho al hombro.
El que a hierro mata , a hierro muere.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
El joven conoce las reglas pero el viejo las excepciones.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
Colorín colorado el cuento esta acabado.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
Cien refranes, cien verdades.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
Ir contra la corriente, casi nunca es conveniente.
La puerta de Dios siempre está de par en par.
Los borrachos y los niños siempre dicen la verdad.
El mal entra a brazadas y sale a pulgaradas.
Otoño e invierno, mal tiempo para los viejos.
Estar en tres y dos.
Ni guinda chupada, ni moza besada.
A la vejez se acorta el dormir y se alarga el gruñir.
Amar es tiempo perdido si no se es correspondido.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Caballo viejo no aprende trote nuevo.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.