Dios al humilde levanta y al orgulloso quebranta.
Tener un hambre de lobo.
Donde no hay cabeza todo se vuelve rabo.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
Quien se casa, casa quiere.
En todas partes se cuecen habas.
Al viejo no le falta que contar, ni al sol ni al hogar.
Quien deja de ser amigo no lo había sido nunca
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
Al pan, pan. Al vino, vino.
Sobre gustos y colores no han escrito los autores.
Nos vengamos de una vileza cometiendo otra
El precio se olvida, la calidad permanece.
De hora en hora, Dios mejora.
En boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso.
Más vale ver una sola vez que oír cien veces.
Sana sana potito de rana si no sana altiro sanará mañana
Más vale prevenir que curar.
Barba hundida, hermosura cumplida.
Quien lengua ha, a Roma va.
Hoy te lo dice tu amiga.
Aire de Levante, agua delante.
Rebuznar es de burros, errar de cazurros.
Ave que vuela, a la cazuela.
Más dañado que agua de florero.
Reniego de plática que acaban en daca.
Tiene la cola entre las patas
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Se creye o flaire que toz son d'o suyo aire [refrán escribiu en aragonés].
Hasta la muerte, todo es vida.
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
Está mal pelado el chancho.
A mucho amor, mucho perdón.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
Casa de esquina, para mi vecina.
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
El saber no ocupa lugar.
Si no vas a planchar, no arrugues.
A nadie le amarga un dulce.
Cree el ladrón que todos son de su condición.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
Vecina de portal, gallina de corral.
La contradicción es la sal del pensamiento
Cuando hay santos nuevos, los viejos no hacen milagros.
Un loco echa una piedra al río, y cien cuerdos no la pueden recuperar.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Matar dos pájaros de un tiro.
Pan duro, pero seguro.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.