Una vez un papel rompí y cien veces me arrepentí.
Caballo que vuela, no necesita espuela.
El aburrimiento es una desgracia
La edad madura es aquella en la que todavía se es joven, pero con mucho más esfuerzo.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
Rápido significa: lento pero sin pausa?
Ser feliz como pez en el agua
Elogia el campo maduro, no el maíz verde.
A veces podemos hacer mal por una buena razón.
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
Hay que masticar las palabras más que un pedazo de pan.
Sabemos del otoño cuando la hoja llega al moño.
Quede al revés o al derecho, lo que se hizo ya está hecho.
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!
Insinuación de rey, como si fuera ley.
A la rana no le gusta que se sepa que fue renacuajo
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.
El que bien lo sabe, pronto lo reza.
Remo corto, barca pequeña.
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
Si quieres llegar rápido, camina solo; si quieres llegar lejos, camina acompañado.
Hacer oídos de mercader.
Dios repudia al que falsea las palabras; su gran abominación es el pendenciero de vientre.
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
Hablando nos entendemos.
Olla reposada, no la come toda barba.
El pasado tiene más perfume que un bosquecillo de lilas en flor.
Lo barato, sale caro.
Quien quiere tener un niño cueste lo que cueste, se casa con una mujer embarazada.
Nadie aprende por cabeza ajena.
Un antiguo amor nos atormenta como la caries de un diente
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
Cuando la olla hirbiendo se desborda, ella misma se calma.
Pisar mierda trae buena suerte
O te aclimatas, o te aclimueres.
Hemos remado bien dice la pulga, cuando el pescador ataca.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
El matrimonio es como el framboyán, primero vienen las flores y después vienen las vainas.
Nunca es lo mismo una comida recalentada ni una amistad reconciliada.
La contrición del pecado, no repara el mal causado.
Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
Todo avaro tiene un hijo gastador.
Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino