Oye lo que yo digo y no mires lo que hago.
Más vale poco que nada.
Quien de lejanas tierras vuelve, mucho cuenta y mucho miente.
El ignorante a todos reprende y habla más de lo que menos entiende.
Bueno y barato, no caben en un zapato.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Adonde no te llaman, no vayas.
El espejo no sabe mentir; lo que le dijeron ha de decir.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
Pelearte, mejor con los parientes que con los vecinos.
Lo bien aprendido, nunca es perdido.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
Valiente que huye una vez, es que se guarda para otra vez.
Ya lo dice el refrán: pasa hambre el que no tiene pan.
No paramos de divertirnos porque estemos viejos. Estamos viejos porque paramos de divertirnos.
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
Por la caridad entró la peste. (Miguel Angel Fuentes)
Arrojar un ladrillo para incitar a los demás a enseñar sus jades.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
Sacar lo que el negro en el sermón: los pies fríos y la cabeza caliente.
A palabra necias, oídos sordos.
La flor caída no vuelve a la planta
Sigue la senda, aunque dé rodeos; sigue al jefe, aunque sea viejo.
Joven es quien está sano aunque tenga ochenta años, y viejo doliente, aunque tenga veinte.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
Cuando se muere el gallo, la gallina a cualquier pollo se arrima.
A liebre ida, palos al cubil.
Quien va a la feria, lo cuenta a su manera.
Perro viejo, no aprende truco nuevo, o sino ya no es muestrea.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
Antes doblar que quebrar.
Hay que sonreír antes de ser felices, a menos que se quiera morir sin haber sonreído nunca
El ojo del amo engorda el ganado.
La tercera es la vencida"
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
Ocasión perdida, para siempre ida.
En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo.
Un tigre no pierde el sueño por la opinión de las ovejas.
El agradecido no olvida el bien recibido.
Siempre friegan los platos los mentecatos.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
Costumbre mala, desterrarla.
Mejor amar poco a condición de amar siempre.
Mal haya el romero que dice mal de su bordón.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.