En enero castañero y en Febrero, correndero.
Más vale ser pobre que estar enterrado.
Una buena campana se siente de lejos.
Antes de casarte abre bien los ojos, después cierra uno.
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
No calientes horno para que cueza otro.
Nadie debe avergonzarse de preguntar lo que no sabe.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
Cada abeja vive en su colmena y no se mete en la ajena.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Más sabe el que entiende la malicia que aquel que la pronuncia.
Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.
Ama a tu amigo como a ti mismo
Donde se está bien nunca se muere
Variante: Por su mejoría su casa dejaría.
Al trabajo, por su vejez, no le engañan ni una ve.
Quien no tiene quiere más.
Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.
No hables en falso de un hombre; no separes el corazón de tu lengua.
Los compañeros de cama se escogen de día
En un momento, al fin del mundo te lleva el pensamiento.
Antes de que acabes, no te alabes.
Para conservar amistad, pared en medio.
Si no plantas en primavera, no recogerás en otoño.
Si quieres vivir en paz escucha, observa y calla.
Variante: El perro viejo, si ladra, da consejo.
En la amistad, quien más da, menos recibe
El árbol permanece aunque desaparezca la mano que lo ha plantado.
Donde hubo pan migajas quedan.
El uso hace al maestro.
Es mejor un feo hago que un hermoso haré
Hablara yo para mañana.
Al comprar una casa piensa en el vecino que adquirirás con ella.
la ropa son alas.
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
El burro hablando de olotes.
Ama como el lobo ama a la oveja
Juego y bebida, casa perdida.
Todo avaro tiene un hijo gastador.
Lo que hay en España, es de los españoles.
Una vez se nace, una vez se muere y una vez se quiere.
Firmar sin leer, solo un necio lo puede hacer.
Cuando Dios borra, escribir quiere.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
El aprendizaje cuesta caro, y siempre se paga.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
A buey viejo, cencerro nuevo.
Si escuchas a ambas partes, se hará en ti la luz; si escuchas a una sola, permanecerás en las tinieblas.