La falta de progreso significa retroceso.
Si escuchas a ambas partes, se hará en ti la luz; si escuchas a una sola, permanecerás en las tinieblas.
Del lobo un pelo.
Si en Enero canta el grillo, en Agosto, poco triguillo.
La felicidad viene a la casa donde se ríen.
Cuenta el milagro, pero no digas el santo.
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
Vive seguro de que alguien te ama mucho y siempre te lo ha demostrado.
El sabio habla de las ideas, el inteligente de los hechos, el vulgar de lo que come.
Hoy un amigo mío entra en la fosa y otro en el tálamo; quizás éste sea feliz, pero aquél lo es sin duda alguna
Ni arroz pasado, ni guiso ahumado.
No le llames trigo hasta que esté en el silo.
Cuando vivas entre zorros, zorrea tu un poco.
El ave canta aunque la rama cruja.
Nunca pidas perdón antes que te acusen.
Las penas, o acaban, o se acaban.
Cada quien, con su cada cual.
La sinceridad viene del alma y se lee en el rostro de los sencillos
Nadie cante victoria aún cuando en el estribo esté.
La respuesta correcta es la C. (Ante un examen y cuando no tienes ni idea de la cuestión, al libre albedrio).
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
En hacer bien nunca se pierde.
Con vergüenza, ni se come ni se almuerza.
Rebuzno de burro, no llega al cielo.
Ni casa en cantón ni viña en rincón.
A buenos ocios, malos negocios.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.
Nada sabe su violín y todos los sones toca
Para torear y casarse hay que arrimarse.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
Quien a hierro hiere, a hierro muere.
El árbol no niega su sombra ni al leñador.
Cuando comieres pan caliente, no bebas de la fuente.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Reborada al poniente, bueno al siguiente.
Más que fuerza vale maña, que el ingenio nunca engaña.
Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lámpara y paz en tu corazón.
El que no aprende es porque no quiere.
Hacia ti acusas cuando murmuras.
El idiota es como el ladrón de campanas, que se tapa el oído para robarlas.
Es más corto que las mangas de un chaleco.
El que nunca tiene y llega a tener loco se quiere volver.
Aborrece y serás aborrecido; quiere con amor de verdad y serás correspondido.
Buena vida, arrugas tiene.
Las felicidades que gustan no duran demasiado
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
Las palabras son como las hojas, cuando más abundan poco frutos hay entre ellas.
Fingir locura, es a veces cordura.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.