Mala señal de amor, huir y volver la cara.
Ratones, arriba, que no todo lo blanco es harina.
Cuando te convida el tabernero, te convida con tu dinero.
Para saber hablar, es preciso saber escuchar.
Mientras el vaso escancia la amistad florece
Los tontos consiguen las mejores cartas
De casta le viene al galgo.
La que está para condenarse, desde chiquita no reza.
Ignora al ignorante.
Guarda los pensamientos de la noche para la mañana
El amor tira más que una yunta de bueyes.
Reniego de bacín de oro em que he de escupir sangre.
Donde hay cuchicheo hay mentiras.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
Cada gallo canta en su gallinero, y el que es bueno, en el suyo y en el ajeno.
Si en Marzo oyes tronar, prepara la media y el costal, y que no sea para buscar.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
El sabio siempre quiere aprender; el ignorante siempre quiere enseñar.
La hierba no crece en el camino que une las casas de los amigos.
Del viejo el consejo.
Recoge tus gallinas que voy a soltar mi gallo.
Vale más ser cobarde un minuto que estar muerto todo el resto de la vida.
Cartas cantan.
El que da grandes cosas quiere a cambio grandes cosas
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
Al freír de los huevos lo veréis.
Fontanero remilgoso, fontanero sin reposo.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
Canta el grillo, canta la rana, lo que no se haga hoy, se hará mañana.
Ni hables como doliente, ni vivas entre vil gente.
Rebuznos de asno no llegan al cielo.
Afanar y no medrar es para desesperar.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
Incluso el hombre más sabio tiene defectos. Ignorante es aquél que no los reconoce.
Dos capitanes hunden el barco.
Acertar una y errar diez, mal acierto es.
Un invitado debe marchar a tiempo y no abusar de su bienvenida; incluso un amigo se vuelve molesto si se queda demasiado tiempo.
Para la hormiga el rocío es una inundación.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
Aguardiente arrancarejas, no la bebas.
Cosa cumplida, solo en la otra vida.
De todas maneras, aguaderas.
Si un arco iris dura un cuarto de hora, ya no se mira más.
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.
Saltar de la sartén para caer en las brasas.
Quien hace la cuenta sin el huesped, la hace dos veces.
El beber es el placer, y el pagar es el pesar.
El jorobado no ve su joroba
El que te presta oídos es porque también quiere hablar.