Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
Viejos los cerros y reverdecen
Puedes salir herido, pero es la única forma de vivir la vida realmente.
¿Qué mayor delito que la pérdida de tiempo?
No se manda al corazón
El que tiene miedo corre a la iglesia.
Aún no asamos y ya pringamos.
Paciencia y barajar.
Arroz pasado, arroz tirado.
La esperanza es lo último que se pierde.
Moza reidora, o puta o habladora.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
Llevando y trayendo se pasa el tiempo.
Se te caes siete veces, levántate ocho.
Palabras blandas te pondrán en andas.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Más obrar que hablar.
La comprensión siempre llega más tarde.
Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
En trece y martes ni te cases ni te embarques ni vayas a ninguna parte.
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
Casarse bajo el palo de la escoba
Malo es errar, pero peor es perseverar.
Un pie calzado y otro descalzo
Es una pena ser viejo, pero no lo es todo el que quiere.
Reniego de señora que todo lo llora.
Por buena que sea la cuna, mejor es la buena crianza.
Aunque me eches losperros al rabo, me lleve el demonio si dejo el nabo.
Todos estamos de visita en este lugar. Solo estamos de paso. Hemos venido a observar, aprender, crecer, amar, y volver a casa.
Viendo al payaso, soltando la risa.
No falta de que reirse.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
De lengua me como un plato.
Hablando a largo plazo muertos estamos todos.
El injustamente alabado, entienda que es engañado.
El que bien lo sabe, pronto lo reza.
Pasado mañana, mañana será ayer.
Si quieres que tus sueños se hagan realidad ¡despierta!.
Todavía aguas corren profundamente.
Los celos son una pasión vulgar; son algo desconocido entre las personas de alta cuna
Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
No gastes pólvora en gallinazos.
Agua, agua, que se quema la fragua.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
Tres españoles, cuatro opiniones.
Lo que se da con amor nunca se pierde.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.