Siembra buenas obras, y cogerás frutos de sobra.
Las damas al desdén , parecen bien.
Es tan bueno, que confunde las películas con la realidad.
De millor palla fixen eu esterco. De mejor paja hice yo estiércol.
Podrás cortar todas las flores, pero no podrás impedir la llegada de la primavera.
A quien habló, Dios le oyó.
Aunque tengas sesenta consejeros, aconséjate primero a ti mismo
Quien con mujer rica se casa, come y calla.
Van al mismo mazo.
O con el mundo o con Dios; pero no a la par los dos.
A cada ollaza su coberteraza.
Los que se aferran a la vida mueren, los que desafían a la muerte sobreviven.
A la zorra, candilazo.
El árbol más fuerte y frondoso vive de lo que tiene debajo.
Zanja tu cuestión por albedrío de buen varón.
A la miel, golosas, y al aceite, hermosas.
Es mejor ser desconfiado, que resultar estafado.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
Te voy a dar más cera que la que arde.
El que no sea cofrade, que no tome vela.
De Jaén, o fuleros o malajes.
Donde las dejan, las cobran.
Poco y en paz, mucho se me haz.
Mal de rico, poco mal y mucho trapico.
En las siembras y en la trilla, el amor con zancadilla.
La liebre es de quien la levanta, el conejo de quien lo mata.
El inferior paga las culpas del superior.
Zapateador que bien zapatea, bien se menea.
.Usted no necesita un palo grande para romper la cabeza de un gallo
El que paga lo que debe tiene derecho a pedir más.
En Abril y en mayo no dejes en la casa el sayo.
El que fía, salió a cobrar.
Cuando borrachos hay, madre falta.
Ni moza de mesonero, ni saco de carbonero hay sin agujero.
Fía poco, del que tiene horror al mosto.
Buen amigo y compañero es el que no nos pide dinero.
Perro viejo no ladra en vano.
Todos nacemos con igual condición, solo por la virtud nos diferenciamos.
No me castigues con el látigo de tu desprecio.
Para buena vida, orden y medida.
Quien empiece el juego que siga con él
El orgullo suele ponerse la capa de la humildad.
El buey a la rueda, y la vaca a la puchera.
Feliz es el hombre que encuentra un amigo generoso.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
De floja tierra, nunca abundante cosecha.
El arandino se lava con vino, lo lleva de camino y lo bebe de continuo.
Con albarcas y sin afeitar, de Gumiel de Izán.
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
No hay pesares ni regocijos en la casa donde no hay hijos.