Gorrino que en la mesa chilla, ya está oliendo a morcillas.
Enero y Febrero hinchan el granero, con su hielo y su aguacero.
Bonita y fina me haga Dios; que rubia y blanca me haré yo.
Después del burro muerto, la cebada puesta en el rabo.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
En la casa donde no hay pan, pocas cosas se dan.
El espíritu intenta seguir el mismo camino que el corazón, pero no llegará nunca tan lejos
Cuanto más queremos a nuestros amigos menos los lisonjeamos. Cuanto menos los queremos más los lisonjeamos
Pluma a pluma se queda el gallo sin ninguna.
El que depende de la mesa de otro, con frecuencia cena tarde.
Más pija que el Don Bosco.
Si uno pierde los labios, tendrá los dientes fríos.
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
Dar el consejo y el remedio, favor completo.
La democracia también genera hombres deshonestos
El ceder es a veces la mejor manera de vencer.
A los curas caso omiso, y para mí un buen piso.
A cualquier trapo con tirilla, le llaman camisa.
Amor de dos, amor de Dios.
Luego que tu pan comí, no me acordé de ti.
Ni gazpacho añadido, ni mujer de otro marido.
Agua, poca, y jamón, hasta la boca.
El uno por el otro la casa sin barrer.
Arrastrando, arrastrando, el caracol se va encaramando.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
Un tonto tiene que ser vanidoso para ser suficientemente tonto.
A tu casa venga quien te eche de ella.
La voz que el culo emite, no hay arrastre de silla que lo evite.
Me agarro hasta de un clavo ardiendo.
No resulta dulce el melón recogido cuando está verde.
Quien quisiere mentir, atestigüe con muertos.
En la casa del cura siempre hay hartura.
Para gallo sin traba, todo terreno es cancha.
El buey ruin pereceando se descuerna.
¿Chocolate con tomate?, ¡qué disparate!.
El parir y amasar siempre empezar.
Pan, que en la boda de un cojo lo dan, pero no a todos los que van.
Como el asno, tocaste la flauta por casualidad.
Nada complicado da buen resultado.
El que compra el paraguas cuando llueve, valiendo seis le cobran nueve.
Nadie es tan viejo que no piense vivir otro año.
La buena hilandera, con el rabo del asno, hilaba su tela.
Cuando la cólera sale de madre, no tiene la lengua padre.
Si no sabes estar solo, nunca serás libre.
¿Dónde tiene mi niño lo feo?, ¡que no lo veo!.
Mal ladra el perro, cuando ladra de miedo.
Un hombre es juzgado cuanto a su trabajo.
Jarabe de pico a muchos ha hecho ricos.