El pez y el cochino, la vida en agua y la muerte en vino.
La lengua larga es señal de mano corta.
Vine en el auto de Fernando, la mitad a pie y la mitad andando.
Te perdono el mal que me haces nomás por lo bien que me caes.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
Que curioso es el hombre, nacer no pide,vivir no sabe, morir no quiere.
Quien te aconseja comparte tu deuda
El benévolo ve benevolencia; el sabio ve sabiduría.
Fiebre cuartana no hace jamás sonar campana.
Date tono Mariquita, que un aguador te solicita.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
Variante: El trabajo ennoblece a quien lo hace.
Si no puede edificar una casa, construye un corazón.
Ya que el agua no va al molino, vaya el molino al agua.
Boca que se abre, o tiene sueño o tiene hambre.
El valiente de palabras es muy ligero de pies.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
Amigo por amigo, el buen pan y el buen vino.
Saber no va en las canas, ni valor en barbas.
Bien parece cuanto en la olla cuece.
Con promesas no se cubre la mesa.
Harto fue de desgraciada la que nunca la dijeron nada.
El año nuevo nos viene anunciando cuando Diciembre se va tiritando.
Castaña la primera y cuca la postrera.
En este mundo estupendo, todo es dando y recibiendo.
Todo es nada lo de este mundo, si no se endereza al segundo.
Cocido o crudo, en el fuego estuvo.
Un invierno en casa, muy pronto se pasa.
A año tuerto, labrar un huerto.
En casa del ahorcado, no mientes la soga.
A la que tenga más de treinta no la pretendas.
¿A un perdido, quién lo pierde?.
Esta es la opinión del cuco, pájaro que nunca anida, pone el huevo en nido ajeno y otro pájaro lo cría.
Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
Mejor el demonio que te hace progresar, que el ángel que te amenaza.
Bien me quiere mi suegra, si de mi mal no se alegra.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
Bien en la sierra, o a cien leguas de ella.
¿Por qué atizas?. Por gozar de la ceniza.
No saber qué hacer con las manos y los pies.
También de dolor se canta, cuando llorar no se puede.
El que come tierra, carga su terrón.
De centavo en centavo se hacen los capitales.
No hay más araña que la que teje.
El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
Abogadito nuevo, perdido el pleito.
Con el ojo bien abierto, difícil es el desacierto.
Aunque esté echado el cerrojo, duerme con un solo ojo.