Quien agua ha tragado, ya no muere ahogado.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
Veinte años puta y uno casada y eres muy honrada.
Malo el gallinero donde canta la gallina.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
Agua de marzo, pero que la mancha en el sayo.
Ni en Agosto caminar ni en Diciembre navegar.
El que adelante no mira, atrás se queda.
Irse con la soga entre los cachos.
¿Qué tal que las vacas volaran?.
Faltando el agua al granar, mal acaba el pegujal.
La mierda, bajo la nieve, no se ve.
De necios es huir de consejos.
De lejos parecen y de cerca son.
Niebla en verano, norte en la mano.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Hambre matada, comida acabada.
Cuando se monta un elefante, no molesta el rocío.
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
Faltará la madre al hijo, pero no la niebla al granizo.
Gusta lo ajeno, más por ajeno que por bueno.
Para gozar de la vida, no hay que pedirle todo: Solo hay que pedir vida para gozar todo.
El hipo, en el niño para vivir, en el viejo para morir.
Pan no mío, me quita el hastío.
Este se mete como Juan por su casa.
Hay una puerta por la que pueden entrar la buena o la mala fortuna, pero tú tienes la llave.
Cuanto más escarba la gallina, más tierra se echa encima.
El peor enemigo es una felicidad demasiado prolongada
Quien se va, vivo y muerto está.
Las llaves en la cinta y el perro en la cocina.
Quien no enseña a su hijo un arte útil, le enseña a robar.
Cuando el león envejece hasta las moscas le atacan.
Quien virtudes siembra, fama siega.
A chillidos de cerdo, oídos de carnicero.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
El que quiera saber, que vaya a Salamanca.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
El agua se purifica fluyendo; el hombre, avanzando.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Si quieres saber quien es Periquillo, dale un destinillo.
Porrazo no es desconsuelo, sino quedarse en el suelo.
Gato que mucho se lava, anuncia agua.
Sin bolsa llena, ni rubia ni morena.
Se puede juzgar a un hombre por su nación, pero no a una nación por un hombre.
Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.
Cada uno en su casa es rey, pero su mujer hace la ley.
Hoy que puedo lo haré; que mañana, no sé si podré.
Antes de que te cases, mira bien lo que haces.
La mujer bella está mejor desnuda que vestida de púrpura
Tener tiempo libre conlleva muchas ventajas