Dar consejo y el vencejo, ese sí que es buen consejo.
No hay mujer por buena que sea, que cuando mea no se pea.
Por un oído le entra y por otro le sale.
Tan solo debes sembrar lo que puedas abonar.
Más se aprende en un día de soledad que en ciento de sociedad.
Despacio voy, porque de prisa estoy.
Donde me va bien, ésa mi patria es.
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
Madurar viche.
La boda de los pobres, toda es voces.
Rey es el amor, y el dinero, Emperador.
Si la piedra cae sobre el huevo, mala suerte para el huevo. Si el huevo cae sobre la piedra, mala suerte para el huevo.
Lo bueno dura poco.
Cree en Dios pero amarra los camellos.
Un estómago hambriento no tiene ningún oído.
La primera te la paso, pero a la segunda te aso.
Una casa de blanquea en mayo, el mejor tiempo del año.
Lo que la mujer no logra hablando, lo logra llorando.
Cabra por viña, cual la madre tan hija.
El temor del Señor prolonga la vida, pero los años del malvado se acortan.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Vive la vida y no dejes que la vida te viva.
Parto largo, y parto malo, hija al cabo.
Cosa que mal no puede hacer, no puede hacer bien.
Al guardar el trigo, no quiero parientes ni amigos.
El rico es superado por quien se levanta pronto por la mañana
Burro amarrado, leña segura.
Qué pacaya te echaste encima!
No son hombres todos los que mean en la pared.
Más vale oler a asno que a muerto.
Ante la duda, la más madura.
El labrador antes sin orejas que sin ovejas.
Perro viejo no caga en el trillo.
Un ángel para prestar y un diablo para cobrar.
Un beso es como beber agua salada, bebe y tu sed aumentará
Nadie envejece a la mesa.
Nada sacar y mucho meter, receta segura para crecer.
Donde muera una ilusión, siempre nace una esperanza.
La labranza no tiene acabanza.
Dios nos ha creado hermanos pero nos ha dado monederos separados.
De lo que come el grillo, poquillo.
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
Eso es meterse en camisa de once varas.
Sin pito y sin flauta.
Si la fuerza hace vencedores, la concordia hace invencibles.
El río se llena con arroyos pequeños.
Años y trabajo ponen el pelo blanco.
Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. Proverbios 3:5-6
Más vale en paz un huevo que en guerra un gallinero.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.