No pases la noche temiendo el mañana. ¿Cómo es el día siguiente? El hombre no sabe como es el día siguiente.
Hay que poner tierra de por medio.
El verano es la madre de los pobres
El que se afloja se aflige.
Hablando del rey de Roma y por aquí asoma.
El oficio de aguador se aprende al primer viaje.
Vosotros, los europeos, tenéis los relojes, pero nosotros tenemos el tiempo.
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.
La conjetura del sabio es mas sólida que la certeza del ignorante.
La comida del hidalgo: poca vianda y mantel largo.
Al final, todo saldrá bien, y si no, es que no es el final.
Todo lo que se come, vino quiere; el agua, para las ranas y los peces.
Adonde halló un panal, vuelve el oso a husmear.
Bebe agua de río por turbia que vaya, vive en la ciudad por mal que te vaya.
Ni comas crudo ni andes a pie desnudo.
La oprtunidad la pintan calva.
Al mal segador la paja estorba.
Es sorprendente lo que no obtienes cuando no pides.
El que sabe sabe y el que no es empleado publico.
Cuando hay frutas en la huerta, hay amigos en la puerta.
El ladrón no roba jamás una campana.
De cielos abajo, cada uno come de su trabajo.
Dichosos los ojos que te ven.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Obispos y Abriles, los más son ruines.
Con palabras agradables y un poco de amabilidad se puede arrastrar a un elefante de un cabello.
Cuando estamos buenos, damos consejos a los enfermos.
A quien tiene abejas, nunca le falta un buen postre en la mesa.
Señor por señor, el padre es el mejor.
?Más vale morir en vino que vivir en agua?, le dijo el mosquito a la rana.
Un asno no aprecia compota de frutas.
Quien todo lo pensó nunca se caso.
La letra mata, su sentido sana.
No se escarmienta, mi viejo, sino en el propio pellejo.
A todo se acostumbra uno en esta vida, menos a no comer.
Cuando el año viene de leche, hasta los machos echan un chorro.
Cuando la fiebre declina, tiempo propicio de dar quina.
Los defectos son como los olores: los nota más la persona de al lado que el que los lleva
Quien no oye consejo no llega a viejo.
Beberás y vivirás.
Los pies van donde va el corazón
Ni raja, ni presta el hacha.
A la vejez, cuernos de pez.
Tienes en casa al muerto y vas a llorar el ajeno.
Entender por donde entienden los gigantones de Burgos.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
El amor es un acto de fe, y quien tiene poca fe tiene poco amor
La mujer llora antes del matrimonio, el hombre después.
Agua que no fluye se vuelve pantano y apesta.