Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
Fruto de corral ajeno, es más barato y más bueno.
No hay regla sin excepción.
El que quiero no me quiere, y el que no quiero me dan.
Mientras mis mentiras cuento, no me parece que miento.
Agua de mañana y concejo de tarde, no es durable.
Campo abandonado, fuego proclamado.
Alma sin amor, flor sin olor.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
Borrego al camión, duro a la montera.
A veces la hoja se hunde pero la piedra flota.
El que es perico donde quiera es verde y el que es pendejo donde quiera pierde.
Morrocoy no sube palo ni que le pongan horqueta.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
Un mal juicio conduce a malas decisiones.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
Escucha a tus enemigos que son los primeros en notar tus errores.
Llanero no bebe caldo ni pregunta por camino.
Dando dando, palomita volando.
Junio Julio y Agosto ni mujeres ni coles ni mosto.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
La presa que robó el gato, no vuelve jamás al plato.
No creas en el llanto de un heredero, muy a menudo no es más que una risa disimulada
El vulgo no repara en quien es majadero, sino en quien tiene dinero.
Mañana será otro día.
No des el grito de triunfo antes de salir del bosque.
Aunque sea fraile, le gusta el baile.
Más imprevisto e incierto, que pedrada en ojo tuerto.
La duda es la llave del conocimiento.
Las cosas más importantes de la vida no son cosas.
Amor de amos, agua en cestos.
Bien ajeno es la hermosura, y, sobre ajeno, poco dura.
A caballo comedor, cabestro corto.
Unos siembran el pan y otros lo cogerán.
Al falso amigo, hazle la cruz como al enemigo.
Riñen los pastores, y se descubren los quesos.
Buena es la linde entre hermanos.
Huye del que te alaba, sufre al que te injuria
Lo único permanente es el cambio.
El gato que se quema con la leche, cuando ve la vaca llora.
Almorzar, pan y cebolla; al comer, cebolla y pan, y a la noche, si no hay olla, más vale pan con cebolla.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
Quien anda con lobos a aullar aprende.
No hay que pensar que porque los sapos brincan son de hule.
La ignorancia es la madre del atrevimiento.
Un poco de ayuda es mejor que un mucho de compasión.
Lisonjas en boca de embajador tienen mal sabor.
Más ordinario que un sicario en un burro.
Para hacer buen apetito, hay que aguantar un poquito.