A cada pajarillo agrada su nidillo.
Amor hecho a la fuerza no vale nada
Ladrillo flojo, chisguete fijo.
Compra lo que no has menester y venderás lo que necesites.
El que no agradece, no merece.
Del empréstito, a veces, o ganarás amigo, o le pierdes.
Aquel a quien mil dedos acusadores señalan, muere sin estar enfermo.
Abracijos no hacen hijos, pero son preparatijos.
El agua fresca se bebe en jarro.
No vacíes tu vientre a todo el mundo ni dañes la consideración que de ti tienen.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
El malo para mal hacer, achaques no ha menester.
La prisa es la madre de la imperfección.
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.
Dos cuervos no se sacan los ojos.
Entre col y col, lechuga.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
O la bebes o la derramas.
Cuando fueres a la boda, deja puesta tu olla.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
El buen vino añejo hace al hombre niño y remoza al viejo.
Al dar las doce, queso añejo y vino que rebose.
No es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia.
Pídeles consejos a los viejos y a los jóvenes, pero sigue tu propio sentido común.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
Usted no enseña a una jirafa a correr.
Se alegraron con tu nacimiento, tú llorabas; vive de manera que puedas jusgarte realizado en el momento de tu muerte, pra ver llorar a los otros.
La suerte del gavilán, no es la misma del garrapatero.
Cuando llueve y hace frío , hace la vieja su vestido.
El siervo no sabe lo que hace su amo porque éste solo le explica la acción y no el fin
Pescador de anzuelo, a su casa vuelve con duelo.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
No bebas agua; que te emplazarán los bueyes.
Lo de buena contextura, cuesta caro, luce y dura.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
Ni llueca eches que pollos saques.
Más vale ponerse una vez colorado que ciento amarillo.
Bien y pronto, solo lo intenta algún tonto.
Gana tiene de otra cosa la doncella que retoza.
Compañía, ni con la cobija.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
Que tu mano derecha no sepa lo hace la izquierda.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
Cuando todo está perdido, aún queda la esperanza.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
La experiencia no anda a prisa, ni tampoco se improvisa.
Quien bien siembra, bien coge.
La verdad al censurado, siempre causa desagrado.