Cabellos y problemas no faltan nunca.
Si dices las verdades, pierdes las amistades.
Los amigos van y vienen, los enemigos se acumulan.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
Rostro, del fuego; piernas, del río; y del pecho aparta el frío.
Unos por otros, la casa sin barrer.
Desde el día de santa Catalina o nieve o barro
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
De las carreras nada queda, solo el cansancio.
Farolillo de la calle, tizón de la casa.
Comida que mucho hierve, sabor pierde.
El que a hierro mata, no muere a monterazos.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Quien está enamorado de las perlas se tira al mar
La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.
Cachicamo trabaja pa' lapa.
Retozos a menudo, presto llegan al culo.
A quien no habla, no le oye Dios.
Hasta la salud necesita descanso.
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
Es estólido quien toma, la sátira como broma.
A chico pajarillo, chico nidillo.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
Ave vieja, no está segura en jaula nueva.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
Cuervos vienen, carne huelen.
Quien borracho se acuesta, con agua se desayuna.
Este anda más perdido que el hijo de la llorona.
A cabo de cien años, marido, soy zarco o calvo.
El uso es maestro de todo.
No hay que pedirle peras al olmo.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
Variante: El gato escaldado del agua fría huye.
Perro flaco soñando con longaniza.
En hombre nuevo no hay trampa vieja.
El corazón no envejece es el cuero el que se arruga.
El amor devuelve a los viejos sabios a la infancia
Casa no hará, quien hijos no ha.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
Aún no eres bienaventurado si del pueblo no eres burlado.
Cuando estés en Roma, has lo que hacen los Romanos.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
A osadas, que quien lo dijo no mintió.
Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar.