Toma el tiempo conforme viene, pues otra cosa no puedes.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
Déjate de medios días, habiendo días enteros.
Aclaración no pedida, acusación manifiesta.
Quien castiga con ira, más se venga que castiga.
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
La mujer compuesta grita al marido de otra puerta.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
Diríjase hacia donde va la pelota, no hacia donde se encuentra.
De copiosas cenas están muchas sepulturas llenas; pero de no cenar, muchas más.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
A la lengua y la serpiente hay que temerles.
El que con lobos anda a aullar aprende.
Deprisa viene el mal, pero cojeando se va.
Fui donde no debí, ¡y cómo salí!.
Nada más engreído que un tonto bien vestido.
Buscarle cinco pies al gato.
A la mesa me senté, y aunque no comí, escoté.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Murió, y de niños APRENDIENDO.
A la de tres va la vencida.
Pintada en los WC.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
Así como un medicamento amargo cura la enfermedad, las palabras sinceras, que hieren los oídos, benefician el comportamiento.
Dar al olvido.
La manzana podrida pudre a las sanas.
Nadie se acuesta sin aprender cosa nueva.
Los placeres por onzas y los males por arrobas.
Viejo que boda hace, "requiescat in pace".
Seca la garganta, ni habla ni canta.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
La vida es una cebolla y hay que pelarla llorando.
En almoneda, ten la boca queda.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
Para atrás ni para coger impulso.
Lo que no fue tua año no fue tu daño.
En todo el mundo entero, llaman señor a quien tiene dinero.
Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
Niebla en el valle, labrador a la calle.
Cuando hay poco grano en el granero, mala cosa para el gallinero.
En la vida no me quisiste, en la muerte me plañiste.
Favor del soberano, lluvia en verano.
Dios escribe derecho, por renglones torcidos.
No temas avanzar lentamente, teme detenerte.
Nada es barato sin una razón.
De todos es la huerta que no tiene cerca ni puerta.
Comer y beber echa la casa a perder; dormir y holgar no la puede ganar.
Tal vez mis hijos vivirán en casas de piedra y ciudades amuralladas - Yo no