Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
El que jura miente.
Esposa mojada, esposa afortunada
Lo que se da no se quita.
Lagrimas con pan, pronto se secarán.
Las cosas se toman según de quien vengan.
La madre no comió carne; el padre no bebió vino; y salió sietemesino.
Come y bebe, que la vida es breve.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
Si se ama una cosa y se la ve con los ojos del corazón, se olvidará su fealdad
Quien presta, no cobra; si cobra, no todo, y si todo, no tal, y si tal enemigo mortal.
Quien canta, su mal eta.
Eso son otros veinte pesos.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Quien bien te quiere te hará llorar; quien mal, reír y cantar.
Acertar a la primera no se ve todos los días.
Jugar a las cartas vistas.
Los pájaros más bellos están enjaulados
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
El que en Abril riega, en Mayo siega.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
Cinco: por el culo te la hinco.
Riña por San Juan, paz para todo el año.
Madre y teja, no pierde por vieja.
No tientes al diablo que lo veras venir.
El estúpido es como el ladrón de campanas que se tapa los oídos para no ser oído mientras roba.
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
Quien no llora, no mama!
No hay que conejear sin perros.
Las llamas se elevan más cuando cada uno les echa leña.
No se cava con el mango de la azada, pero el mango da a cavar.
Del que jura, teme la impostura.
La verdad es a veces amarga de tragar. Pero, como toda buena medicina, hay que tomarla.
Los sordos no oyen, pero componen.
A quien te hizo una hazle dos, aunque no lo mande Dios.
La que pone y es cretona, ya dejó de ser pollona.
Huí de la ceniza y caí en las brasas.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
Un año bueno y dos malos, para que nos entendamos.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
Los grandes hombres no son grandes a todas horas ni en todas las cosas.
La necesidad agudiza el ingenio.
Más logran las lágrimas que las palabras.
Como no soy río, atrás me vuelvo.
Bautizar es dar nombre, menos al vino que se lo quita.
Boca de verdades, cien enemistades.
Romperse el brial, más vale bien que mal.
Tanto le alabas que nunca acabas.