El que nada duda, nada sabe.
Al que le van a dar le guardan y si esta frio se lo calientan
Deja al menos un huevo en el nido
El que quiera engañar a un campesino, tendrá que llevar a otro campesino en su compañía.
Alábate, asno, que te crece el rabo.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
Los jóvenes van por grupos, los adultos por parejas y los viejos van solos.
El agradecido no olvida el bien recibido.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
Dios dice ayúdate que yo te ayudaré.
En boca cerrada no entran moscas.
Se empieza por avergonzarse de un vicio y se acaba alardeando de él
A nuevos tiempos, nuevos usos.
Come santos, caga diablos.
Asno de dos, válgale Dios.
A la vejez, cuernos de pez.
Oír es precioso para el que escucha.
Con copete y sin copete, señora vos sois hermosa, más el copete es gran cosa.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
La herida causada por una lanza puede curar, pero la causada por la lengua es incurable.
Donde comen tres, comerán cuatro, añadiendo más en el plato.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
Para morir siempre es muy pronto, para amar nunca es tarde.
Las penas con pan son buenas.
Al erizo, Dios le hizo.
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
A la mejor cocinera, se le ahuma la olla.
Una alegría compartida se dobla, mientras que una aflicción compartida se reduce a la mitad.
Altramuces, cuando secos, amargos, y cuando mojados dulces.
Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.
Al tonto se le conoce pronto.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
Lo que llena el ojo, llena el corazón.
Conquista el amor solo aquel que huye
Con tontos, ni a coger hongos.
Usted lea en su libro, que yo leo en el mío.
Mala señal de amor, huir y volver la cara.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
La boca que no habla se escucha con dulzura.
El fondo del corazón está más lejos que el fin del mundo.
Si quieres quedar bien, nunca digas que te va muy bien.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
Variante: A caballo regalado, no se le mira el diente.
El que bien lo sabe, pronto lo reza.
La oración de los rectos en su gozo.
Los tejados viejos necesitan muchas reparaciones
Ser amable es ser invencible.