El sabio habla de las ideas, el inteligente de los hechos, el vulgar de lo que come.
Hasta el viaje más largo comienza con un solo paso.
Al comerte una fruta piensa en aquel que plantó el árbol.
Piensa mucho, habla poco, escribe menos.
Una rata dentro de una tinaja.
Quitar la leña debajo de la caldera.
Todo flujo debe tener su reflujo.
En todas partes se cuecen habas.
Si no sabes hacer, mira al vecino qué hace
Plantas soja recoges soja, plantas judías recoges judías.
Una persona de gran sabiduría suele parecer torpe.
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
Cuando los calvos mueren, la nostalgia los convierte en cabezas rizadas.
Muchos pocos hacen un mucho; muchos granos de arena forman una pagoda.
Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.
Alquimia muy probada es la lengua refrenada.
Solo los recipientes vacíos resuenan y se oyen a gran distancia
Los toros van con los toros, los bueyes con los bueyes
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
Con la primera copa el hombre bebe vino; con la segunda el vino bebe vino, y con la tercera, el vino bebe al hombre.
Los bellos caminos no llevan lejos.
No hay espada contra la simpatía afectuosa
El hombre sabio instruye sin utilizar las palabras.
El mono vestido de seda mono se queda
Si el vino es fragante, no importa que se venda al fondo de un largo callejón.
No temas avanzar lentamente, teme detenerte.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
Indio comido indio ido.
Gota a gota se forma el río.
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.
Disfruta solo los placeres del momento.
La felicidad no crece en el huerto del envidioso
Refranes de viejas son sentencias.
Convertir las lanzas y escudos en jades y telas.
No hay peligro para el preparado.
Para quien no sabe a dónde quiere ir, todos los caminos sirven.
Si iniciaste el camino por voluntad propia mil ri parecen uno solo. (El ri es una unidad de medida de longitud japonesa)
Los ríos profundos fluyen lentamente.
Ni cuatro caballos galopando pueden recuperar la palabra empeñada.
La nieve no rompe las ramas del sauce.
La barca pasa, la orilla queda
Me lo contó un pajarito
Otra cosa es con guitarra
La gracia de cada refrán, es decirlo en el momento y el lugar en donde van.
Favor con favor se paga
El soldado que ha huido cincuenta pasos se ríe del que lo ha hecho cien pasos.
Rotas las raíces del loto siguen unidas sus fibras.
Mejor una palabra que serene a quien la escucha que mil versos absurdos.
Una reputación de mil años quizás dependa de la conducta de una hora.