El que poco pide, poco merece.
La diferencia entre los buenos y los mejores es el corazón.
Acúsole porque pisó el sol.
Ausentarse y morirse, todo es irse.
De todas maneras, aguaderas.
Buena cautela, iguala buen consejo.
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
Por poco se empieza y a mucho se llega.
Pobreza, víspera de vileza.
Lo que hace Dios es lo mejor.
Poco puede hacer el valor sin la discrección.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Tienes en casa al muerto y vas a llorar el ajeno.
En esta feria has de ser o mercancía o mercader.
En casa llena el loco no se apena.
Contigo no quiero tratos, pero con tu hermano sí, que me paso buenos ratos.
Más largo que un día sin pan.
Más vale ser un pobre hombre, que un hombre pobre.
Casa oscura, candela cuesta.
Castillos muy altos vienen de repente al suelo.
Están más concentraos que un jugo de china.
El buen vestido aumenta la hermosura, y la fealdad disimula.
Riña de amantes, agua referescante.
El que mal vive, poco vive.
Estudiando con tesón, al fin entra la lección.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
El tiempo todo lo amansa.
La olla en el sonar, y el hombre en el hablar.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
Vale más el que sabe más.
Conozco al viajero, por las maletas.
Quien mucho escucha, su mal oye.
A la mujer por lo que valga, no por lo que traiga.
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
Rey determinado no ha menester consejo.
Los negocios no tienen ocio.
Por prestar, el enemigo muchas veces es amigo y el amigo enemigo.
El que mucho ofrece, poco da.
Noche toledana. (Irse de farra).
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
Tirar la piedra y esconder la mano, es cosa del villano.
El mejor perro, el de casa; la mejor mujer, la del vecino.
Nadie se meta donde no le llaman.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Casa de mantener, castillo de defender.
Hijo fuiste, padre serás, como lo hiciste así te harán.
La que da beso da d'eso.
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.