Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
¡Se nos creció el enano!
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
Favores: quien menos los merece, menos lo agradece.
A más no poder, acuéstome con mi mujer.
Niños y viejos, todos son parejos.
Quien tras putas anda y su hacienda les da, en el hospital parará.
Lo poco, nunca dio mucho.
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.
A fuerza de duros caen los más fuertes muros.
Belleza a los sesenta, doila al diablo.
Hambre larga, no repara en salsas.
A quien te quiere bien, en la cara se le ve.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.
Entre el honor y el dinero, lo segundo es lo primero.
No se pierde lo que se dilata.
Variante: Suegra, abogado y doctor, mientras más lejos mejor.
Te casaste, te entera.
Estar como las putas en cuaresma.
El movimiento se demuestra andando.
La ociosidad enseña muchas maldades.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
De lo que supiste ganar, sábete bien tratar.
Cuando borrachos hay, madre falta.
No las tiene Rodrigo todas consigo.
Escucha lo que ellos dicen de otros, y sabrás lo que ellos dicen de ti.
Según te verán, así te tratarán.
Más grandes las gentes, que sus dirigentes.
Con razón decía Serafín, que el trabajo no tiene fin.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
A quien te pide capa por justicia, dale la media en paz.
A quien celos no tiene, no tiene verdadero amor.
Por puerta abierta ladrones entran.
Variante: Dejar lo cierto por lo dudoso, no es atinado ni provechoso.
A Dios, llamaron tú.
Peso y medida, alma perdida.
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
Alcanza, quien no cansa.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
El asno y la mujer, a palos se han de vencer.
En la cárcel y en la cama, verás bien quien te ama.
El bueno, lo malo calla; el malo, todo lo habla.
El que poco pide, poco merece.
La Cruz, la viña reluz.
Viuda que no se consuela, será por pobre o por fea.
Fruta prohibida, más apetecida.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.