Lo que saben dos, lo saben ellos y Dios; lo que saben tres, ciento lo sabrán después.
Pan con sudor, sabe mejor.
Amor y fortuna, no tienen defensa alguna.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
El deber se reconoce fácilmente: es aquello que menos deseamos hacer
Barco en varadero, no gana dinero.
A quien mucho tiene, más le viene.
Tirado el pedo, buena gana es apretar el culo.
A la mujer muy casera, el marido bien la quiera.
Quien escucha, su mal oye.
Quien presta, no cobra; si cobra, no todo, y si todo, no tal, y si tal enemigo mortal.
De soltera, fina y curiosa, de casada, gorda y asquerosa.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
Hoja a hoja se come la alcachofa.
A la de tres va la vencida.
Casa sin sol, no hay casa peor.
Desconfiad de la mujer que habla de su virtud y del hombre que habla de su honestidad.
Arroz pasado, arroz tirado.
Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
Hoy que puedo lo haré; que mañana, no sé si podré.
Es gran parte de la salud el conocer la enfermedad.
Bebe poco y come asaz; duerme en alto y vivirás.
La vida es corta como la escalera de un gallinero y encima repleta de mierda.
En casa sin mujer, no te podrías valer.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
Casamiento y gobierno, destino del cielo.
Invierno frío, verano caluroso.
Predicar con el ejemplo es el mejor argumento.
La traición place, más no el traidor que la hace.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Sobre advertencia no hay engaño.
Del reir viene el gemir.
El amor es tan fuerte como la muerte.
Hasta al de más discreción, la plata lo hace soplón.
¡Oh suerte injusta!. Al rico se le muere la mujer y al pobre la burra.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
Suerte, y al toro.
Cielo empedrado, viento o suelo mojado.
A veces se llora de alegría.
No hay enemigo chico.
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
El uso hace al maestro.
Más fea que un carro por debajo.
Con la cruz en el pecho, pero el diablo en los hechos.
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
Se pilla al mentiroso, antes que al cojo.