Quien mucho duerme jornada pierde.
Mujer ordenada, con poco lleno su casa.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
Más vale sardina en plato, que una sirena en retrato.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
A falta de reja, culo de oveja.
Más está el engaño en ser bueno o malo que en ser caro o barato.
Mucha xente xunta, algo barrunta.
Tierra de roza y coño de moza.
Todo problema tiene una solucíon.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
A ése le gustaría volar, pero le faltan las plumas.
Amor sin plata, no dura.
Más tiene el rico cuando empobrece que el pobre cuando enriquece.
Que tu mano derecha no sepa lo hace la izquierda.
Visto de lejos, un gitano parece un ser humano.
A palabras necias, bofetones.
Más ven cuatro ojos que dos.
Junta lo bueno con lo malo, y malo se volverá todo ello.
Lo que es obvio, no es necesario que sea explicado.
El éxito o el fracaso, los forja uno paso a paso.
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.
Pasado mañana, mañana será ayer.
La ley pareja no es dura.
Siéntate en duro, te romperás las bragas y te dolerá el culo.
Los refranes antiguos, evangelios chicos.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
No hay cosa más pesada que una deuda recordada.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
Si con refranes, y no con leyes, se gobernara, el mundo andaría mejor que anda.
Zanahorias, no; cosas que unten la barba quiero yo.
La virtud loada, crece.
No hay bien que dure, ni mal que no se acabe.
Cuando el dinero habla, la verdad calla.
Nadie da nada a cambio de nada.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
Se coge antes a un mentiroso que a un cojo.
La fea graciosa vale más que la bonita sosa.
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
Cada cual sabe lo que carga su costal.
Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.
No hemos conocido el bien hasta que lo hemos perdido.
La mala fe, no pare hembra.
Quien nada pide, nada recibe.
Más haces callando que gritando.
Es propio de los pensamientos profundos el parecer simples, tanto que uno cree haberlos pensado él mismo