Si culo veo, de culo me da deseo.
Dar consejo es virtud de segundo orden.
Te están dando Atol con el dedo.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Quien mucho se baja, el culo enseña.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
El Juez, derecho como la viga del techo.
La muerte es imprevisible.
Jugar a dos barajas.
El Rey reina, más no gobierna.
El interés es más fuerte que el amor.
Quien no sabe mentir cree que todos dicen la verdad
Los locos a la guerra, los cuerdos en su tierra.
De petaca ajena, la mano se llena.
La labranza no tiene acabanza.
¿Hambre tienes y pides limosna?. No te creo, que eres gorda.
Buen moro, o mierda u oro.
Malos reyes, muchas leyes.
Reniego de la tierra donde el ladrón lleva al juez a la cadena.
Compra con tu dinero, y no con el ajeno.
El que sabe sabe y el que no lo inventa.
Para salir del hoyo un buey solo no basta, se necesitan dos.
Amanecerá y veremos, dijo un ciego, y amaneció y no vio.
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
La conciencia es cobarde y la culpa que no tiene fuerza para impedir rara vez es lo suficientemente justa como para acusar
Árame bien, que yo te lo pagaré mucho y bien.
El valor, la buena conducta y la perseverancia conquistan a todo lo que se les pone por delante.
Quien mucho da mucho recibe.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.
Sayo que otro suda, poco dura.
La casa, la mujer la hace o deshace.
Comer y sorber, no puede ser.
Cabellos y virgos, muchos hay postizos.
La cáscara lisa, cualquiera la pisa.
Si miras mucho atrás, a ninguna parte llegarás.
El que nunca tiene y llega a tener loco se quiere volver.
El corazón del justo, piensa para responder.
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
Brasa trae en su seno, la que cría hijo ajeno.
Casa en que una lágrima abre gotera, se pudre toda entera.
El hambre y la guerra, para verlos a cien leguas.
La salud no es conocida hasta que es perdida.
Como Constanza, el culo hacia fuera y los pechos en danza.
Intimar con ninguno; trato con todos.
Tres saberes gobiernan el mundo: el saber, el saber vivir y el saber hacer, pero el último ocupa a menudo el lugar de los otros dos.
Alta cama y poca ropa, es señal de gente loca.