Médico sin ciencia, poca conciencia.
Mucho vuelo el viento, pero más el pensamiento.
Sin dudar, no hay acertar.
Para alcanzar dicha plena, nos toca perder la pena.
No hay más amigo que Dios y el duro en la faltriquera.
El ojo del amo hace más que sus manos.
Donde están los hechos, no son necesarias las palabras.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Agua vertida, no toda cogida.
Mucho dinero y poca educación, es la peor combinación.
A heredad vieja, heredero nuevo.
Para mejor pasar la vida, tener esposa y querida.
Quien desea aprender, pronto llegara a saber.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
Confía en lo que ves
Amor de dos, amor de Dios.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Alta y esbelta me haga Dios, que rubia y morena ya me haré yo.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
Por mucho madrugar, aparecen las ojeras.
Hasta la belleza cansa.
Dos ladrones tienes en casa tú, el teléfono y la luz.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Resbalon y tropezon, avisos de caída son.
Comiendo pan y morcilla, nadie tiene pesadilla.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
Atender y entender para aprender.
La muerte es puerta de la vida.
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
Los amigos se eligen, pero no los hermanos.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
El que consigue algo tiene mucho, pero el que guarda tiene más.
Eso no te lo despinta nadie.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
Corta es de piernas la mentira y se deja coger en seguida.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Aire gallego, escoba del cielo.
El que por necesidad trabaja, poco tiene y poco gana.
Fía poco y en muy pocos.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.