A quien pasa a la otra vida, se le olvida.
Dios consiente, pero no siempre.
La primera impresión es la que cuenta.
Juntos por el mundo van el bien y el mal.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
Llegar a punto de caramelo.
A la noche putas y a la mañana comadres.
Quien té presta, te ayuda a vivir.
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
La esperanza es el pan de los pobres.
A lo hecho, pecho.
Rebuznos de asno no llegan al cielo.
Mientras dura, vida y dulzura.
El viejo quiere más vivir, para más ver y oír.
El amor y el reloj locos son.
Ausente y muerto, viene a ser lo mesmo.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
La peor pobreza es tener deudas.
Aseada aunque sea jorobada.
Ayer era una flor, hoy solo es un sueño
La auténtica ciencia enseña sobre todo a dudar y a ser ignorantes
El joven conoce las reglas pero el viejo las excepciones.
El mal vecino ve lo que entra y no lo que sale.
Mujer llorona, es puta o ladrón.
Más caro es lo dado que lo comprado.
Quien solo vive, solo muere.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
Dinero ten, y a todo parecerá bien.
Nadie aprecia lo que tiene hasta que lo ve perdido.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
A la mujer y al papel, hasta el culo le has de ver.
Vino y mujer, te ponen al revés.
El tiempo todo lo alcanza, a la corta o a la larga.
A los tuyos, con razón o sin ella.
Aquí jodido, pero usted no tiene la culpa.
Admisión de delito, relevo de prueba.
Más vale pan duro que ninguno.
Los casados, casa quieren.
Hijos y mujer añaden menester.
Comamos y amemos, y no nos engañemos.
Hacerte amigo del juez
Todos desnudos nacemos, y así volvemos.
Mal de rico, poco mal y mucho trapico.
Secreto entre reunión es de mala educación.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
No puede ser precavida, quien no sabe de la vida.
Cacarear y no poner, bueno no es.