La niñez se va para lejos; si vuelve ya estamos viejos.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
El muerto a la sepultura y el vivo a la travesura.
Quien se conforma tan solo con ver, ni siquiera piensa en tocar.
Lo que es igual, no es trampa.
A la virtud, menester hace espaldas.
Las malas nuevas siempre son ciertas.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
La alegría intensa es cosa seria
Hay más tiempo que vida.
Los de Morón como son, son.
El dormir y el comer, hermanos han de ser.
Hambre que espera hartura, no es hambre.
La vida es una sorpresa continua
En boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso.
Obra acabada venta aguarda.
Mal acierta quien solo el interés se lleva.
Solo tres tipos de personas dicen la verdad: los niños, los locos y los borrachos
Hoy arreboles, mañana soles.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Un día con la suegra, un día de tinieblas.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
Piensa en las facilidades, pero continúa trabajando.
La fantasía es necesariamente inútil
Dar una fría y otra caliente.
Al loco y al aire, darles calle.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
A hija casada, los yernos a la puerta.
Anda caliente, come poco, bebe asaz, y vivirás.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Negar que negarás, que en Aragón estás.
A otra puerta, que ésta no se abre.
Consejos vendo y para mí no tengo.
Hasta la reina, necesita de su vecina.
Para vivir una vida desprendida, no debemos considerar nada como de nuestra propiedad.
O todos en la cama, o todos en el suelo.
A la corta o a la larga, el tiempo todo lo alcanza.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
No basta ser bueno, sino parecerlo.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
A "ayer" lo conocí, pero a "mañana" nunca lo vi.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Es más fácil conocer al enemigo que al amigo.
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
Saberlo ganar y saberlo gastar, eso es disfrutar.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.