Cerco en la luna, agua en la laguna.
La carne en calceta que la coma quien la meta.
El mal del cornudo, él no lo sabe y sábelo todo el mundo.
Para olvidar un querer, tres meses de no ver.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
Hay gustos que merecen palos.
Si hay trato, amigos pueden pueden ser el perro y el gato.
Haber muchos cocos por pelar.
Es del hombre condición, como del cabrito, o morir muy pequeñito o llegar a ser un cabrón.
Saber demasiado es envejecer prematuramente.
Está oscuro debajo de la lámpara
Ni virtud en la juventud, ni en la vejez salud.
Quien anda mal, acaba mal.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
Demasiado al Este es el Oeste.
Más vale hombre feo con buen arreo, que mozo bonito y sin un pito.
A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.
Amor, viento y ventura, poco dura.
Tras de maluca tuerta, más le valiera estar muerta.
El amor presencia quiere, y sin ella, pronto muere.
Quien coma la carne, que roa el hueso.
Mas vale ser rico y sano, que pobre y enfermo.
Quien quita lo que da, al infierno va.
Cual seso tuve, tal cabeza traigo.
Si prestas a un compañero, pierdes amigo y dinero.
A quien espera, su bien llega.
Cuentas viejas líos y quejas.
Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar.
Leer y no entender es como cazar y no coger.
Fui a casa de mi vecina y avergoncéme; volví a la mía y remediéme.
Lo cómodo o lo expedito, es mejor que lo bonito.
Lo que me debe Juan no me lo puede pagar; pero si se muriera, menos pudiera.
Costal vacío mal se tiene y costal lleno mal se dobla.
La cara bonita y la intención maldita.
Rama larga, pronto se troncha.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
A casa de mi novia llevé un amigo: él se quedó adentro y yo despedido.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
No hay quien escupa al cielo que a la cara no le caiga.
Dios acude siempre.
El que come y canta algún sentido le falta.
El tiempo descubridor de todas las cosas.
Como al hierro la herrumbre, la envidia al hombre consume.
Para acertar mejor, echarlo a lo peor.
Alcalde de aldea, yo no lo sea.
Más vale tarta compartida, que una mierda para uno solo.
De dientes pa'fuera.
Joven, guapa, con dinero y a mi puerta viene a llamar, ¡trampalantrán!.
No se puede medir con la misma vara.
Bienes mal adquiridos, a nadie han enriquecido.