Quien se quiera matar, que coma coles por San Juan.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
El vuelco del carro delantero puede servir de aviso al que va detrás.
Señorito de pueblo y caballo criado a hierba, puta mierda.
Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
El abuso de las riquezas es peor que la necesidad de ellas.
Seguro va al juicio, el que tiene el padre alcalde.
Feliz es aquel que aprieta sobre su pecho por una noche o por un año, a una amiga con la faz de luna
Dar palos de ciego.
Levántate con el cordero y acuéstate con la calandria, y vivirás vida larga.
Jugar la última carta.
Caballo de regalo, tenlo por bueno aunque sea malo.
Quién dijo pereza, dijo pobreza.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
Nadie sabe lo que hay en la olla más que la cuchara que la mueve.
No da un tajo ni en defensa propia.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
Los tejados viejos necesitan muchas reparaciones
Allegó el mezquino y no supo para quién lo hizo.
Más quiero ser burro descansado que buey ajetreado.
Ratones y falsos amigos, huyen cuando oyen ruido.
Nunca digas a tu enemigo que tus pies han resbalado.
Le quieren enseñar al padrecito a rezar el Padre Nuestro.
A cualquier dolencia, es remedio la paciencia.
Los suspiros llegan mas lejos que los gritos.
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
Colorín colorado el cuento esta acabado.
Baila Antón según le hacen el son.
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
Ley puesta, trampa hecha.
No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
A falta de reja, culo de oveja.
Dirán si eres limpio o guarro, las costeras de tu carro.
Ajo sal y pimiento y lo demás es cuento.
Miguel, Miguel, no tienes colmenas y vendes miel.
La constancia es la mayor de las quimeras del amor
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
El que tarde trilla, la lluvia le pilla.
Hablar por referencias es casi mentir.
Cada malo tiene su peor.
Quien hace los mandados que coma los bocados.
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.
Come santos, caga diablos.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
Más cagado que palo de gallinero.
A quien tiene malas pulgas, no le vayas con burlas.
Quien hizo una, hará ciento.
Si el que te aborrece tiene hambre, dale de comer pan; si tuviere sed, dale de beber agua.