Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
Hacer favores, empollar traidores.
Burlas que son veras, otro las quiera.
Cada uno se rasca donde le pica.
El que la hace, la paga.
El que bien vive, harto letrado es.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
Come, que de lo yuyo comes.
El gallo que ya no canta, está mal de la garganta.
Se alegraron con tu nacimiento, tú llorabas; vive de manera que puedas jusgarte realizado en el momento de tu muerte, pra ver llorar a los otros.
El que con tontos anda es por sacarles la pasta.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
De los placeres sin pecar el más barato es el cagar.
Tu mujer te pedirá disculpas cuando la luna se caiga.
La zarza da el fruto espinando y el ruin llorando.
Quien mierda echa en la colada, mierda saca.
Mujer refranes, muller puñetera.
Enójate pero no pegues.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
Lo que se regala y se quita se vuelve cuita.
El que pestañea pierde.
Hacer el primo.
Entre reventar o peer, ¿qué duda puede haber?.
Hablando mal y pronto.
El que se brinda se sobra.
Cuando siembres siembra trigo que chícharos hacen ruido.
Donde aprietan, no chorrea.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
Boca que bosteza, estómago que hambrea.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
Lo que sea que suene.
Cuando el andaluz canta, una pena tiene en la garganta.
No saber una jota.
Al desdén con el desdén.
¿Qué hemos de hacer?. Descansar y tornar a beber.
El bobo si es callado, por sesudo es reputado.
No te fíes del perro que cojea, ni de la mujer que lloriquea.
La prolijidad suele engendrar el fastidio.
Mal por mal, mejor está mi Pascual.
El que ríe el último, ríe dos veces.
De mala vid, mal sarmiento.
El que del campo viene, cenar quiere.
Ruin señor, cría ruin servidor.
Pueblos vecinos, mal avenidos.
Al que quiera celeste, que le cueste.
El que se ajunta con gato aprende a maullar.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
El que con leche se quema, hasta al jocoque le sopla.