Es más molesto no tener nada que hacer que tener mucho que hacer.
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
Buena razón quita cuestión.
Más vale cargar la carga que arrear la mula.
El casado casa quiere.
El que fía, o pierde o porfía.
La ocasión asirla por el guedejón.
Dos en pleito, para ellos es el daño y para otros el provecho.
Más es la bulla que la cabuya (cuerda).
Zumbido de mosquito, es nada, grande grito.
La mayor ventura es gozar de la coyuntura.
Uno no vale lo que pide sino lo que le pagan.
El pecado te acusa.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
El hablar bien, poco cuesta.
Tienen los que pobres son la desgracia del cabrito: o morir llegar a ser cabrón.
Más vale pedir perdón que pedir permiso.
Dar con la puerta en la cara.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
Faltando el agua al granar, mal acaba el pegujal.
Febrerillo loco, un día peor que otro.
Enfermo que come y caga no tiene nada
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
Peor que pulga en la oreja
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Nunca lamentes que te estas haciendo viejo, porque a muchos les ha sido negado ese privilegio.
Para colmo de males, tratar con animales.
Abajo está lo bueno, dice la colmena al colmenero.
No hay cosa más rica, que rascar donde pica.
Cae más pronto un mentiroso que un cojo.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
Quien con pícaros se amaña, es de la misma calaña.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
Quien hiera la campana se expone a oír el sonido.
No hay nada peor que un pobre harto de pan.
El que debe y paga, descansa.
Se defiende como gato panza arriba.
Coser y hacer albardas, todo es dar puntadas.
El que ríe el último, ríe mejor.
Desayunar como rey, almorzar como príncipe, y cenar como mendigo.
Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.
Si se rasca, es porque le pica.
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
Ya que lo tenía concertado, estorbómelo el verdugado.
A la hora mala no ladran los perros
Árbol que fruto no da, solo es bueno para el llorar.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
La taleguilla de la sal, mala de sustentar.
Jugar la vida al tablero.