La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Mas vale vergüenza en cara que dolor de corazón.
A gran solicitud, gran ingratitud.
Siempre hay una avispa para picar el rostro en llanto.
Inclinar la balanza.
El que tal ha padecido, ése se compadece del doliente y del herido.
El que tiene bien y su mal escoge, de lo que le venga no se enoje.
El cuerdo en cabeza ajena escarmienta.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
Un ciego lloraba un día porque espejo quería.
Págase el señor del chisme, más no de quien lo dice.
Los perezosos se pasan la vida rascando la tripa a las cigalas.
Si el camello pudiera verse la joroba, se caería al suelo de vergüenza
Negar que negarás, que en Aragón estás.
A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera.
El que ofende escribe en arena; el que es ofendido, escribe en marmol.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
El comer y el cagar, con reposo se han de tomar.
Los burros se buscan para rascarse.
No se hablar, y me mandas predicar.
La diligencia nunca se quejo de la fortuna.
Desde que se inventaron las excusas, nadie quiere ser culpable.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
El porrazo da más ira, cuando la gente nos mira.
Antes de que acabes, no te alabes.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
Como pecas, pagas.
El cuclillo, solo sabe su estribillo.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
El zorro que come gallinas cuando ve el gallinero suspira.
El buey ruin pereceando se descuerna.
Juntarse el hambre con las ganas de comer.
Chico llorón, boca abajo y bofetón.
Desde que se inventaron las excusas todo el mundo las usa.
Lo que me incomoda no me agrada y lo que no me parece bien tampoco me gusta.
Burla con daño, no cumple el año.
Ruego a Dios, si te casares, que llorando te descasen.
Deja que el buey mee que descansa.
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
Al niño que llora le dan pecho.
Irse de picos pardos.
El mal hablar es semilla del mal obrar.
El bueno, lo malo calla; el malo, todo lo habla.
Hacer la plancha.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.